La máquina serie P nace de la exigencia de construir un equipo para trabajar con lastras
de distintos tamaños. La gama se extiende hasta aquellas de notables dimensiones para
la aplicación de piedras de remate y macizos de gran extensión.
Estas máquinas son ideales para todo tipo de material y productos acabados; se pasa del
cemento al pórfido hasta llegar al basalto. No existen límites de aplicación. Aceptan
material regular, irregular y serrado.
Partiendo de estas exigencias, toda la plantilla técnica ha trabajado intensamente para
poner a disposición una amplia gama de productos: máquinas resistentes y potentes que
no dejan dudas respecto a la calidad del producto. Disponibles con potencias que van de
40 a 700 toneladas.
Cada componente de la máquina se controla esmeradamente para garantizar siempre la
máxima fiabilidad operativa. Cada máquina es el resultado de un atento ciclo productivo
que va del abastecimiento del material hasta los ensayos finales efectuados en
colaboración con el cliente.